Sunday, 15 March 2009

Monday, 24 November 2008

Frequency and Volume

'Frecuencia y Volumen' (Rafael Lozano-Hemmer) esta compuesta por 48 radios que pueden ser sintonizados en diferentes estaciones simultaneamente. El Centro Cultural Barbican es conviertido en una representacion del espectro radiofonico de Londres, constantemente cambiando de acuerdo a la posicion y forma de los visitantes.

Al entrar al espacio, la sombra de las personas es proyectada sobre la pared. Monitoreada por un sistema de video, cada sombra sintoniza una radio frecuencia, cambiando las estaciones con el movimiento de la sombra a lo largo de la sala. El contorno de la sombra afecta la sintonizacion, mientras que el tamano controla el volumen, asi , el cuerpo humano se convierte en una antena capaz de sintonizar diferentes estaciones de Londres. Esto crea un ambiente auditivo que constantemente cambia debido a la participacion de los visitantes.

http://www.lozano-hemmer.com/video/fnv.html




Sunday, 23 November 2008

In the abscence of Autumn

Fotos del verano 2008
Espana, Portugal, Escocia y Love Box 2008


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Tuesday, 11 November 2008

La democracia no nos hace libres

2 dias antes de las elecciones en el gabacho, un amigo de Karol nos invitó a seguir de cerca los resultados de la jornada electoral en una fiesta gratuita que LSE (London School of Economics) iba a tener ese dia con motivo del "cambio". Adicionalmente, mencionó, el amigo en cuestión, habrá una gran celebración al dia siguiente en el conocido restaurante "The Texas Embassy" junto a Trafalgar Square para festejar el resultado. La celebración será de despedida, dijo sonriendo,-"lo importante es que ya se va"-
Durante toda la semana pasada no se habló de otra cosa. Los ojos del mundo estuvieron sobre un país y un nombre. Esa actitud que yo llamo "altamente gringa" flotaba en las calles, cafés y oficinas. El acento del idioma inglés cambió de tono. Ya no se decía "mate" sino "dude" o "budd". Por un momento pensé que el tan cortés "Lovely" de los Brits se convertiría en un insípido "cool", y que en lugar de paraguas en las esquinas, se venderían rifles (para cazar zorros, por supuesto). Además, resultó que todos los gringos perdidos en esta isla, que tan orgullosos se sentían de sus antepasados de Yorkshire, Sheifield o Plymouth, ahora clamaban a Wichita, Topeka y Sioux Falls como la tierra paradisiaca que los vió nacer y los verá morir. De repente todo el mundo quiso ser, estar, vivir o haber vido en Estados Unidos, o de perdida tener amigos en el gabacho que pudiera votar el 4 de Noviembre. "The day that United States was a little bit cool" rezaba el encabezado de uno de los tabloides que reparten en el metro londinense.
Hoy las expectativas mundiales están sobre los hombros de un hombre. Irónicamente, un hombre de color, con un nombre musulmán, hijo de un pastor africano pero criado en Hawaii. Vaya monedita de oro. Y a pesar que los más fieles creyentes del "sueño americano" sigan convencidos que en su país, "todo es posible", la prensa naional y mundial sigue remarcando la condición de extraño, lejano, fenómeno, que Obama representa. Al día de hoy por cada vez que se escribe la palabra "presidente", le sigue la de "negro" inmediatamente después. Por qué? me pregunto.

Sin ánimos que aguafiestas, "el cambio" no se produce por el color de la piel, ni por las lágrimas del reverendo Jackson o los aplausos de la hija de Luther King. Al igual que se vivió en México con Vicente Fox, el "sí se puede, sí se puede!" que movió masas, bloqueó calles y despertó el fervor popular de una nación cansada de sus autoridades y que al final no produjo más que esperanza desoladora, la versión gringa "yes we can, yes we can!" tendrá que demostrar que no sólo ésa llamada democracia (la de puntajes electorale) es la llave para mejorar la situación de ése país y de las economías mundiales que dependemos de ella. El paquete está ahí, y no es fácil. Obama por sí sólo no podrá lograr cambiar el rumbo del mundo, necesitará mucho más ayuda que color de su piel.

Sunday, 2 November 2008

El próximo año si me pongo a estudiar.

Las oportunidades en la vida se presentan en diferentes formas y colores. Al salir de mi país y empezar a radicar en Londres éstas fueron grises y amorfas. Aún así, fueron oportunidades y por lo tanto debía tomarlas. Sin cabida para el arrepentimiento, Londres me recibió con su multiculturalidad y caos. Con su clima miserable y su incomparable cosmopolismo. Con su vida cultural y sus precios. Sin embargo, lejos del centro de la ciudad, en Essex, en la planta donde trabajo (desde hace casi 2 años!) nos recibió con sus pocas virtudes y escaso glamour. Acaso lejos de Londres todo es feo?... La revolución industrial dejó sus heridas por todo el país, y como en cualquier situación, existen ganadores y perdedores. El caso de West Thurrock, Essex, es peculiar. En un área fundamentalmente industrial a orillas del Támesis, el progresismo y la regeneración no lograron sostener la copa del triunfo a finales del siglo XIX. Aún así, la experiencia ha sido más positiva que de arrepentimiento. “El arrepentimiento es como la mordedura de un perro en una piedra, es estúpido”, y en este tiempo he tratado de disfrutar la experiencia al máximo.
El tiempo ha pasado volando y los vaivenes de nuestra vida en Inglaterra han sido como una montaña rusa. Largas cuestas a paso lento con momentos breves de panorámica regocijante, seguidas de descensos vertiginosos que, o bien merecen alzar los brazos, o te hacen sujetarte lo más fuerte posible a tus ilusiones y gratos recuerdos. Así es Londres. Una ciudad dura y democrática con sus demandas. Demandas que no distinguen raza, religión o estrato social. A nadie le gusta este lugar, pero todos se quieren quedar.
La ciudad vive por sí misma y se alimenta de la gente que la habitamos. El ensimismamiento de nuestra inevitable cotidianidad nos hace ver ajeno el mundo externo, lejano. El “Credit Crunch”, lo viví así, de lejos. Preocupado más por encontrar un hogar donde mudarnos al momento que Karol inició su maestría que por la situación financiera mundial que desencadenaría la recesión económica de la que hoy tanto se habla. Si el housepoitting fue mi actividad principal en los últimos 3 meses, la aplicación a universidades y becas fueron el réquiem for a dream de los últimos 6. Al final, a punto de aceptar una beca de manutención del Imperial College of London, decidí continuar con mi trabajo y buscar mejor suerte para el próximo año. La recesión económica mundial me hubiera mandado a la quiebra de haber pagado mi propia colegiatura!. Y aunque técnicamente, la recesión económica sucede cuando en un cuarto entero, el crecimiento de un país es 0 (algo que Inglaterra oficialmente no ha pasado aún) los inversionistas y especuladores que no les importa la semántica macroeconómica, hicieron que el país se uniera a la paranoia internacional. Para el ciudadano común, la recesión económica es cuando tu vecino pierde el trabajo, la crisis en cambio, es cuando pierdes el tuyo. Afortunadamente, no me ha pasado ninguno de los dos, y la mayor parte de la ciudad parece inmune a esto.
Con pocos meses por acabar el año, mis deseos de desacelerar el torrente de cambios por los que he tenido que pasar se agranda. Espero poder escribir más seguido y reanudar el contacto con mis amigos extraviados. Y si bien suelo hacer promesas que no cumplo (como buen mexicano que soy) hay una mentira que me gusta repetirme una y otra vez como “C-G-achero” obstinado: "El próximo año si me pongo a estudiar"